lunes 25 de mayo de 2009

"¡Testimoniad la fe a través del mundo digital!" S.S.Benedicto XVI

[VEM 20.05.09] El Santo Padre Benedicto XVI invitó a los jóvenes a usar las nuevas tecnologías para la Evangelización. Dijó hablando en inglés: "¡Testimoniad la fe a través del mundo digital! ¡Emplead esas nuevas tecnologías para dar a conocer el Evangelio de modo que la Buena Nueva del amor infinito de Dios por todos resuene de maneras diferentes en nuestro mundo cada vez más tecnológico!".






Fuente:http://www.vemultimedios.org/

lunes 18 de mayo de 2009

La amistad en las redes sociales


[VEM 27.04.09] En este texto hacemos un breve comentarios a algunos temas señalados por el Papa Benedicto XVI en el Mensaje para la XLIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales.
“El concepto de amistad ha tenido un nuevo auge en el vocabulario de las redes sociales digitales que han surgido en los últimos años” .

Precisamente, en el top de palabras buscadas en Internet están las redes sociales. Éstas funcionan en un sitio web que permite a las personas inscribirse gratuitamente y mostrar su perfil, gustos, historia, capacidades y cualidades; además compartir fotos, música, comentarios; y entre otras funciones. Así, podemos decir que la red social en Internet es una proyección de vida social de la vida cotidiana; pero aquí los amigos de mis amigos se pueden sumar a mi red personal.
En América Latina entre las redes sociales más buscadas y usadas son Hi5 y Facebook, pero existen redes asociadas a Microsoft como la de Hotmail o Windows Live; a Google como Orkut y tantas otras como My Space, Flick, bebo, Tuenti y Sonico.

En la redes sociales muchos han tratado de ver una comprobación de la teoría de los “seis grados de separación”, que apareció por primera vez como ensayo de un escritor húngaro en 1929. La teoría intenta demostrar que cualquier persona podría contactarse con otra de cualquier lugar del mundo sin necesidad de más de seis intermediarios.
Así, vemos como las posibilidades de conocer más personas de diversas latitudes se ha hecho más fácil a través de estos nuevos servicios. Pero con todos estos avances que multiplican las posibilidades de interrelacionarse; también se corre riegos de banalizar “el concepto y la experiencia de amistad”; y pueden llevar necesariamente a un deterioro de la disponibilidad para el otro.
El reto para la juventud y los usuarios de estos medios está en no plantear oposición entre amistades online y las personas cercanas de la vida cotidiana como los vecinos, los del trabajo, los de la escuela y especialmente con cada miembro de la propia familia; pues en ambos campos la amistad auténtica exige compromiso, dedicación, disponibilidad de tiempo y servicio, diálogo y espacio para el encuentro cordial y fraterno.
El mensaje destaca que la obsesión en el uso del medio tecnológico puede traer como consecuencia que la persona se aísle, interrumpiendo su interacción social real. Esto termina por alterar también los ritmos de reposo, de silencio y de reflexión necesarios para un sano desarrollo humano”; también tan necesarios para el encuentro profundo con el otro y con Dios.
El primer contacto y el sostenimiento de la amistad
Dice el mensaje sobre la amistad: “Este concepto es una de las más nobles conquistas de la cultura humana. En nuestras amistades, y a través de ellas, crecemos y nos desarrollamos como seres humanos. Precisamente por eso, siempre se ha considerado la verdadera amistad como una de las riquezas más grandes que puede tener el ser humano” .
En el mensaje del año 2002 para la Jornada Mundial de las Comunicaciones, Juan Pablo II nos da luces acerca del buen uso de Internet: “Sobre todo, al proporcionar información y suscitar interés, hace posible un encuentro inicial con el mensaje cristiano, especialmente entre los jóvenes; Internet puede servir para ponerse en contacto por primera vez, para pasar del mundo virtual del ciberespacio al mundo real de la comunidad cristiana” Y como segundo elemento importante resalta: “En una etapa posterior, Internet también puede facilitar el tipo de seguimiento que requiere la evangelización. Especialmente en una cultura que carece de bases firmes, la vida cristiana requiere una instrucción y una catequesis continuas, y esta es tal vez el área en que Internet puede brindar una excelente ayuda….”
Resalta este mensaje: “Internet no puede suplir nunca la profunda experiencia de Dios que sólo puede brindar la vida litúrgica y sacramental de la Iglesia”.

Todos buscamos tener y conservar amigos del alma y para encontrar estos amigos, hay que pasar del ciberespacio al encuentro real; sin encuentro real no hay verdadera amistad. De qué vale tantos contactos en el messenger, en el hi5 o facebook, si en el fondo el corazón está vacío; hay que dar el salto al compromiso con el otro, sostener a los amigos, animarlos a “desarrollar sus capacidades y talentos”
Un espacio para todos Por último es importante señalar que este instrumento tiene muchas ventajas para la comunicación y socialización humana, sin embargo, se percibe que el ambiente tecnológico está caracterizado no solo por un tipo de pobreza material. Dice el mensaje: “se ha de procurar que el mundo digital en el que se crean esas redes sea realmente accesible a todos. Sería un grave daño para el futuro de la humanidad si los nuevos instrumentos de comunicación, que permiten compartir saber e información de modo más veloz y eficaz, no fueran accesibles a quienes ya están social y económicamente marginados, o si contribuyeran tan sólo a acrecentar la distancia que separa a los pobres de las nuevas redes que se desarrollan al servicio de la información y la socialización humana” . La accesibilidad y el estar on-line, cada vez es menos un asunto de ricos o de pobres, pues muchísimas personas tienen la posibilidad de usar estas herramientas. La tecnología móvil es donde más se han reducido las distancias. Si bien, existe una pobreza real; el problema de la pobreza no se soluciona, teniendo un celular o acceso a Internet; la gran pobreza es interior y moral en este campo tecnológico; al usar de estos medios se cree que esta ausente la moral; y hay una perdida fáctica de conciencia sobre el bien; que trae también entre otras consecuencias que el contacto inicial no llegue a ser una amistad sólida; el uso de Internet urge la vivencia de valores sólidos y profundos; especialmente urgente de ser enseñados y vividos por los jóvenes que están comenzando a construir sus vidas.

Notas

1. S.S. Benedicto XVI, Mensaje para la XLIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, 24 de mayo de 2009.
2. Fuente: Google Insights for Search.
3. Fuente: Google Insights for Search.
4. Fuente: Alexa the Web Information Company.
5. Frigyes Karinthy propuso la teoría en una corta historia llamada Chains.
6. S.S. Benedicto XVI, Mensaje para la XLIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, 24 de mayo de 2009.
7. S.S. Benedicto XVI, Mensaje para la XLIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, 24 de mayo de 2009.
8. S.S. Benedicto XVI, Mensaje para la XLIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, 24 de mayo de 2009.
9. S.S. Juan Pablo II, Mensaje de las Comunicaciones Sociales, 24 de enero de 2002.
10. Mensaje de S.S. Juan Pablo II para la XXXVI Jornada Mundial de las Comunicaciones SocialesVaticano, 24 de enero de 2002
11. S.S. Benedicto XVI, Mensaje para la XLIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, 24 de mayo de 2009.
12. S.S. Benedicto XVI, Mensaje para la XLIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, 24 de mayo de 2009.

jueves 30 de abril de 2009

LA MISIÓN APOSTÓLICA

El Señor Jesús, Hijo de Dios hecho Hijo de Mujer para obtenernos el don de la Reconciliación, revela al hombre la grandeza de su vocación, la sublimidad de su propio destino: vivir el horizonte plenificador del Amor. De ahí que optar por el Señor Jesús es optar por el Amor, porque Él mismo es Amor (1Jn 4, 8).

Todo cristiano está llamado a vivir el Amor, como Cristo lo vivió: Este es el mandamiento mío... El Señor quiso que la comunidad de los creyentes que es la Iglesia fuese una "auténtica comunión de vida" (Lumen gentium, 9), "signo de la unión íntima con Dios y de todo el género humano" (Lumen gentium, 1). La Iglesia es, pues, misterio de comunión. Nacidos del agua y del Espíritu, los creyentes estamos llamados a participar del amor y de la vida misma de Dios Padre, Dios Hijo, y Dios Espíritu Santo, comunidad divina de Amor, así como la comunión con los hermanos humanos (Christifideles laici, 8)

INVITADOS A LA COMUNIÓN Y PARTICIPACIÓN

Este misterio de comunión que es la Iglesia, no es de ninguna manera una realidad estática, pasiva o indiferente. Quien busca participar del amor del Señor, también busca proyectarse en un dinamismo amorizante a los demás. El compromiso interior con Jesús que brota del encuentro personal con Él nos mueve a salir también al encuentro de los hermanos humanos. Por eso la comunión, por su propia naturaleza, genera comunión. Así nos lo enseña el Papa Juan Pablo II: "Es el amor, que no sólo crea el bien, sino que hace participar en la misma vida de Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo. En efecto, el que ama, desea darse a sí mismo" (Dives in misericordia, 7)
Dar fruto es, por tanto, una exigencia apremiante de quien aspira a vivir la dinámica de comunión y participación en el amor con el Señor Jesús. De ahí que todos los cristianos estamos llamados a anunciar, a dar a conocer a todos los hombres y mujeres así como conducirlos, bajo la acción del Espíritu, hacia la nueva comunión que en el Hijo de Dios e Hijo de Santa María ha entrado en la historia humana: "Lo que hemos visto y oído os lo anunciamos, para que también vosotros estéis en comunión con nosotros. Y nosotros estamos en comunión con el Padre y con su Hijo Jesucristo" (1Jn 1, 3).

URGENCIA DE LA MISIÓN

La misión apostólica nace pues, de la íntima convicción que posee el creyente de que sólo el Señor Jesús y su Evangelio es capaz de ofrecer una respuesta plenificadora para los anhelos más hondos del ser humano; ella "brota de la radical novedad de vida, traída por Cristo y vivida por sus discipulos" (Redemptoris missio, 7). Lo mismo que los primeros discípulos del Senor, "nosotros no podemos menos que hablar de lo que hemos visto y oído" (Hch 4,20), pues "las multitudes tienen derecho a conocer la riqueza del misterio de Cristo, dentro del cual creemos que toda la humanidad puede encontrar con insospechada plenitud, todo lo que busca a tientas acerca de Dios, del hombre y de su destino, de la vida y de la muerte, de la verdad" (Evangelii nuntiandi, 55).

El cristiano no puede dejar de anunciar que Cristo es real, que el amor es real, que salvan. No puede dejar de proclamar que Jesus "ha vencido al pecado y a la muerte, y ha reconciliado a los hombres con Dios" (Redemptoris missio, 11). Por eso repetimos con el Apóstol: "El amor de Cristo nos apremia" (2Cor 5, 14).
En efecto, "¿Cómo invocarán a Aquel en quien no han creído? ¿Cómo creerán en Aquel a quien no han oído? ¿Cómo oirán sin que se les predique?" (Rom 10, 14).

VOCACIÓN AL APOSTOLADO

El apostolado no es solamente fruto del dinamismo amorizante que nace del encuentro con el Señor Jesús y de la gracia infundida en nuestros corazones por el Espíritu Santo (Rom 5, 5). Se trata también de una vocación, de un llamado, de una misión que Dios mismo no ha encomendado. A nosotros se nos ha concedido la gracia de anunciar "las inescrutables riquezas de Cristo" (Ef 3, 8); se nos ha confiado "El misterio de la reconciliación" (2Cor 5, 18).

La misión apostólica es "la misión esencial de la Iglesia... La dicha y vocación propia de la Iglesia, su identidad más profunda" (Evangelii nuntiandi, 14). No se trata, pues, de algo opcional o facultativo de un aspecto más de nuestra vida cristiana. El apostolado es tarea y misión, deber ineludible de todo cristiano, como claramente nos dice San Pablo: "Predicar el Evangelio no es para mí ningún motivo de gloria; es más bien, un deber que me incumbe. Y ¡Ay de mí si no predico el Evangelio! pues es una misión que se me ha confiado" (1Cor 9, 16.17b).
El llamado del Senor "Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación" (Mc 16, 15) no ha dejado de perder actualidad pues el Evangelio sigue siendo la única respuesta plenificadora para los anhelos más hondos del ser humano. Es más, la misión apostólica hoy en día se presenta cada vez más urgente y en nuestras manos según la capacidad y las posibilidades de cada uno está la suerte de tantos hombres y mujeres de hoy que viven en la más absoluta incertidumbre acerca de ellos mismos, víctimas de las rupturas y contradicciones de la sociedad hodierna, atrapados en la vana ilusión que ofrecen las ofertas de la cultura de muerte.

CITAS PARA MEDITAR

El Señor Jesús nos exhorta a anunciar su Evangelio a pesar de las dificultades: Mt 10, 26-27.
Nada debe interponerse entre nosotros y la misión: Lc 9, 57-62.
Somos enviados como Jesús fue enviado por el Padre: Jn 17, 14-17.

PREGUNTAS PARA EL DIÁLOGO

¿Por qué la misión apostólica es fundamental en la vida del cristiano?
¿Descubres en ti la profunda necesidad de hacer apostolado? ¿Por qué?
¿Crees que puedes permanecer indiferente a la misión apostólica? ¿Qué vas a hacer para mejorar tu actitud?

“¿A QUIÉN IREMOS, SEÑOR? SÓLO TU TIENES PALABRAS DE VIDA ETERNA”

“¿A QUIÉN IREMOS, SEÑOR? SÓLO TU TIENES PALABRAS DE VIDA ETERNA”[1]

Estas resonantes palabras del apóstol Pedro son la espontánea y sincera respuesta al Señor Jesús, quien al terminar sus palabras sobre “la necesidad de comer el pan de la vida”[2] veía cómo muchos de sus discípulos se volvían atrás a causa del escándalo que les generaba este mensaje. Advirtiendo esto, Jesús se dirige reciamente a sus discípulos cuestionándoles también acerca de su opción por Él: “¿También vosotros queréis marcharos?”[3].


Tanto la pregunta del Señor Jesús como la respuesta de Pedro llegan hasta nosotros para interpelarnos en lo profundo de nuestro corazón, para cuestionarnos sobre la solidez de nuestra opción por el Señor Jesús hasta descartar cualquier otra alternativa más cómoda y dejar de lado posibles anhelos mundanos para afirmar contundentemente, con convicción, que solo Él es la respuesta para nuestras vidas, sólo en Él encontramos la felicidad plena.


¿A QUIÉN IREMOS, SEÑOR?


En nuestro tiempo estamos sumergidos en toneladas de información, de palabras, de novedades. Todas resuenan en nosotros. Infinidad de propuestas nos interpelan, cada una más atractiva y apetecible que las demás. Sin embargo, sólo el Señor Jesús tiene palabras que resisten al paso del tiempo y permanecen para la eternidad. Sólo sus palabras tienen la capacidad de abrirnos las puertas de la vida eterna si respondemos a Él, si cooperamos con ellas desde nuestra libertad. Así nos lo recordaba Juan Pablo II: “Sólo Jesús conoce vuestro corazón, vuestros deseos más profundos. Sólo Él, que os ha amado hasta la muerte, es capaz de colmar vuestras aspiraciones. Sus palabras son palabras de vida eterna, palabras que dan sentido a la vida. Nadie fuera de Cristo podrá daros la verdadera felicidad"[4].


Sólo quien se ha encontrado personal y auténticamente con el Señor Jesús y le ha respondido con generosidad, sabiendo de sus propias limitaciones y pecado, sabe que ese encuentro es definitivo. Una vez descubierto el inmenso amor del Señor, ya no quedan más opciones que se le acerquen siquiera. No existen alternativas que se le comparen o que nos puedan conducir a niveles tan profundos de plenitud, de alegría, de gozo en el Señor. Como dice el salmista, el Plan de Dios es perfecto y verdadero, nos da consuelo, alegría al corazón, luz a los ojos. El Señor es justo, sus beneficios son “preferibles al oro, al oro más fino; son más dulces que la miel, más que el jugo del panal”[5].


La respuesta de Pedro es una constatación profundamente existencial de que en verdad solo el Señor tiene palabras de vida eterna, solo Él puede saciar nuestra hambre de felicidad, de plenitud. Pedro lo dice con sinceridad, con una sencillez auténtica propia de quien es coherente con sus dinamismos fundamentales y responde a ellos con sinceridad.
¿Acaso hay otro que pueda alimentarnos de lo qué verdaderamente ansía nuestro corazón? ¿Existe otra alternativa distinta a la del Señor Jesús que pueda saciar nuestro anhelo profundo de felicidad y de encuentro? ¿Realmente creemos que podemos seguir intentando otros caminos y esperando que estos nos concedan la felicidad plena, la reconciliación y la paz? Cuántas y cuántas veces nos convencemos de que, en el fondo, la respuesta al Plan de Dios es una alternativa más, un camino opcional que se puede tomar o no y que en el fondo existen otros incluso con una recompensa más inmediata, mejor: "Queridos jóvenes, ya lo sabéis: el cristianismo no es una opinión y no consiste en palabras vanas. ¡El cristianismo es Cristo! ¡Es una Persona, es el Viviente! Encontrar a Jesús, amarlo y hacerlo amar: he aquí la vocación cristiana"[6].


“¿TAMBIÉN VOSOTROS QUERÉIS MARCHAROS?”


Hoy como hace más de dos mil años las palabras del Señor son claras y exigentes. Hoy como antes el Señor pide de nosotros verdadera radicalidad y compromiso. Hoy como hace más de dos mil años el mismo Señor Jesús nos interpela por nuestra opción.
No existe diferencia entre la generosidad y la opción de los primeros cristianos y la nuestra. No existe diferencia entre la urgencia de su misión y la que nos toca vivir hoy. En nuestros días también vemos con tristeza cómo muchos discípulos abandonan y se vuelven atrás escandalizados por la radicalidad que implica el seguimiento auténtico del Señor. Otros probablemente no se marchan externamente, pero viven como si ya no estuviesen con Cristo, han optado por otras alternativas silenciosamente en su corazón y, en el fondo, han optado por la tibieza y por la mediocridad.


¿También tú quieres marcharte? ¿También tú crees que otro tiene palabras de vida eterna? ¿También tú crees que haya otro que te pueda dar lo que yo te doy? ¿Cuál será tu respuesta al Señor? ¿Será como la respuesta de Pedro, humilde y auténtica, propia de quien tiene la certeza de sus opciones, o será como la del joven rico, quien al evidenciar lo que implica el seguimiento del Señor se marcha atrás, afligido y desolado, porque “tenía muchos bienes”?[7].


LA EUCARISTÍA, SACRAMENTO DE LA PRESENCIA DE CRISTO


Quedémonos con el Señor. Permanezcamos en Él, como nos dice el Santo Padre Juan Pablo II: “En la pregunta de Pedro: "¿A quién vamos a acudir?" está ya la respuesta sobre el camino que se debe recorrer. Es el camino que lleva a Cristo. Y el divino Maestro es accesible personalmente; en efecto, está presente sobre el altar en la realidad de su cuerpo y de su sangre. En el sacrificio eucarístico podemos entrar en contacto, de un modo misterioso pero real, con su persona, acudiendo a la fuente inagotable de su vida de Resucitado”[8]. La Santa Eucaristía es el espacio privilegiado en el que el Señor Jesús se hace asequible, cercano, nuestro amigo.
Compartir el Pan de la Eucaristía, comulgar su cuerpo y su sangre significa aceptar la lógica de la cruz, implica aceptar su invitación a seguirlo y a ofrecernos en el sacrificio oblativo por los demás en el amor. La Eucaristía modela la vida del apóstol, orienta todas las opciones de nuestra vida y nos hace vivir en comunión auténtica de amor con nuestros hermanos para hacer realidad, desde ahora en esta tierra, las maravillas del Cielo al que accederemos con certeza si le somos fieles, porque solo Él tiene “palabras de vida eterna”.


CITAS PARA MEDITAR


Hemos de escuchar las palabras del Señor y ponerlas por obra: Mt 7, 24-27, Sal 78, 1
Optar siempre por el Señor, rechazar otras propuestas que no dan la felicidad: Lc 21, 8. El joven rico se va triste al escuchar las palabras del Señor Jesús y no opta por Él: Lc 18, 18-24
Las palabras del Señor son espíritu y vida: Jn 6, 63. Sus palabras son poderosas, vivas y eficaces: Heb 4, 12, son gozo, alegría en el corazón: Jer 15, 16; Sal 119, 103; Sal 119,130; Sal 12, 6


PREGUNTAS PARA EL DIÁLOGO


¿Descubro realmente en mi vida que el Señor tiene palabras de vida eterna? ¿Constato en mi vida las bendiciones que recibo al responderle con generosidad?
¿Experimento en mi vida que no existe otra opción auténtica que la del seguimiento del Señor y de la aceptación generosa de su Plan de Amor?
Puedo sinceramente hacer mía la pregunta de Pedro al Señor: “¿a dónde quién Señor iremos?”
¿Qué puedo hacer para que mi respuesta sea cada vez más sólida, para reafirmar una y otra vez mi opción por Él?


[1] Jn 6,68.
[2] Ver Jn 6,51s.
[3] Jn 6,67.
[4] Mensaje del Santo Padre Juan Pablo II para la XVIII Jornada Mundial de la Juventud. 25 de julio de 2002.
[5] Sal 19,11.
[6] Mensaje del Santo Padre Juan Pablo II para la XVIII Jornada Mundial de la Juventud. 25 de julio 2002.
[7] Ver Lc 18,23.
[8] Juan Pablo II, Homilía misa de clausura XII Jornada de la Juventud.

fuente:http://www.caminohaciadios.com

jueves 13 de noviembre de 2008

Devocion a Maria

Estimados lectores
No es ningun secreto que se vive cierta animosidad en contra de nuestra iglesia y de manera especial hacia la veneracion que le damos a nuestra Madre Maria Santisima. Es cierto que se trata de una veneracion que aunque fundamentada en la Biblia (Lucas Capitulo 1) no deja de ser controversial y en la practica poco comprendida y practicada de manera cabal ,ya que es facil quedarnos en solo los signos exteriores de la devocion y no en algo que va mas alla (para delirio de los detractores de nuestra fe).
A comienzos del S XVIII en Francia (en 1712 la ciudad de La Rochelle para ser exacto) un humilde y santo sacerdote llamado Luis Maria Grignon de Monfort (que recien en el SXX seria canonizado) escribia un librito llamado "Tratado de la verdadera devocion a Maria-preparacion al reinado de Jesucristo" en el que de manera muy biblica y sensata fundamenta la verdadera devocion a la virgen ,en verdad se trata de un libro excelente muy facil de entender, de mas que reflexiones de lenguaje rebuscado es un tratado cabal y escrito con lenguaje sencillo y claro ,sobre un tema del que aun en ese tiempo no era entendido del todo, aunque muy bien sustentado no esta exento de ese entusiasmo de quien siente verdadero amor a por Dios y su obra ,claro por el hecho de ser del S XVIII algunas cosas pueden quedar superadas pero en escencia es muy pero muy vigente yo lo consideraria un clasico en el que aun hoy en el SXXI hay muy poco que comlementar. http://regnummariae.org/obras_san_luis/tratadodela.htm
En resumen la verdadera devocion a Maria esta sustentada en 4 pilares : Imitarla: Imitar su comportamiento desde su entrega y fe hasta su natural y sensata duda ante lo que a todas luces merece explicacion (Lucas 1-34) aunque venga del mismo angel de Dios. Honrarla : Esto esta referido a los signos exteriores de devocion y demas ejercicios piadosos. Invocarla : Esto es muy importante y misterioso ya que al invocarla, invocamos tambien un vinculo de filiacion y al mismo tiempo fraternidad con el mismo Dios , los alcances y motivos de tener como madre a la madre del mismo Dios es algo que jamas lograremos entender del todo ya que es algo divino (de alli su caracter misterioso). Amarla : He aqui lo dificil y hasta lo controversial diria yo , y es que San Luis sostiene que para amarla es necesario consagrar todos nuestros actos y pensamientos para ella y por ella , para que en nombre de ella sean resentados a Cristo , poniendo a Maria como una intermediaria entre nosotros y Cristo, les doy un ejemplo , supongamos que un padre le encarga a un hijo un trabajo y este lo hace lo mejor que puede , pero en vez de entregarselo directamente a el se lo da a la madre para que esta lo corrija , arregle y se lo presente al padre como un producto final mucho mejor acabado y de su total agrado.Asi es como Monfort veia el amor a Maria , es decir las cosas que el hacia las entregaba a Maria para que ella misma disponga de las mismas ,es mas San Luis de Monfort hablaba de "hacerse esclavo de Maria" termino que sera siempre controversial , quizas un ejemplo extremo de este amor a Maria lo tenemos en San MAximiliano Kolbe . http://corazones.org/santos/maximiliano.htm
Como ven es algo mas complejo y muchas veces dificil de cumplir de lo que se cree , pero en esencia es algo muy sencillo que esta al alcance de todos.
Bendiciones

jueves 21 de agosto de 2008

La humildad es la verdad


«La humildad es la verdad, y la verdad es que todos tenemos miserias y que somos inmensamente amados por Dios», constata el sacerdote Esparza.
«El mejor antídoto —agrega— para poder asumir nuestra miseria consiste en descubrir nuestra grandeza de hijos de Dios. Puesto que nuestro yo está “hambriento” de estima, la mejor forma de que no moleste consiste en proporcionarle una “comida” capaz de satisfacerle plenamente».
Y explica que «en vez de pasarnos toda la vida buscando soluciones de recambio que nunca satisfacen del todo, nos conviene acudir directamente a la fuente de nuestra mayor dignidad: la maravillosa realidad de ser amados con locura por Dios».
«Sólo así, sabiéndonos tan amados, nos amamos a nosotros mismos y podemos experimentar la felicidad de amar a los demás de un modo cada vez más libre y desinteresado».

¿Dónde nace el amor a uno mismo?

Respondiendo a esta pregunta, el Padre Míchel Esparza señala lo siguiente:

«Hay cristianos a quienes les resulta extraño que se hable de amor a uno mismo porque piensan que se trata de algún tipo de egoísmo. Se sorprenderían si comprendiesen que es lo contrario: que el amor a uno mismo y el amor propio son inversamente proporcionales.

No se trata sólo de amarnos a nosotros mismos a causa de nuestras cualidades, sino sobre todo a causa de lo mucho que Dios nos ama.

Si aceptamos el Amor que Dios nos brinda, recibimos la mayor dignidad imaginable: la dignidad de hijos de Dios. Ahora bien, ese recto amor a uno mismo resulta ser el modo más eficaz de combatir el egoísmo del yo.

Si repasamos la literatura cristiana, descubrimos que el recto amor a uno mismo siempre ha estado presente. El mandamiento siempre ha sido amar al prójimo como a uno mismo.
Lo que quizá no se ha puesto suficientemente de relieve es la relación existente entre filiación divina y humildad, y entre esa sana autoestima y la calidad de nuestro amor.
La humildad no es un mero estado de ánimo; es más bien la conciencia de una dignidad que conduce al espontáneo olvido de uno mismo».
(Con información de Zenit – www.zenit.org)

¿Cómo debe ser la autoestima del cristiano?

No se trata sólo de amarnos a nosotros mismos a causa de nuestras cualidades, sino sobre todo a causa de lo mucho que Dios nos ama

(FeyFamilia/26Set04).- «La autoestima personal y el cristianismo son complementarios» y además «sólo la vida cristiana puede aportar soluciones estables a los problemas de autoestima», según explica el autor de un original nuevo libro titulado precisamente «La autoestima del cristiano».


Lo ha escrito el sacerdote, filósofo y teólogo español Míchel Esparza, quien constata en una entrevista con Zenit, que «a primera vista la autoestima podría parecer opuesta a la humildad», pero si miramos con mayor profundidad descubrimos que «Cristo nos ha revelado el amor incondicional de Dios por cada ser humano».


Por eso afirma que «quien, a pesar de ser miserable, se sepa amorosamente mirado de continuo por un Padre que le ama tal como es, gozará de una paz interior inamovible». «Sabiéndose así amado, se amará a sí mismo y, libre de problemas personales, se podrá dedicar de lleno a amar a los demás». «En efecto —agrega—, la paz interior no es el único fruto de la humilde autoestima de quien se sabe hijo de Dios. Una buena relación con uno mismo tiene también una importancia decisiva de cara a la calidad del amor a los demás».


La autoestima es muy importante en nuestra relación cristiana con las demás personas, porque como señala el Padre Esparza «es lógico que una actitud conflictiva hacia uno mismo dificulte el buen entendimiento con los demás, en primer lugar, porque es difícil que quien esté absorbido por sus propias preocupaciones preste atención a las de los demás. En segundo lugar, porque quien teme ser rechazado por otros se vuelve susceptible».


SABERSE HIJO DE DIOS


En esa línea, el sacerdote afirma que «quien se sabe hijo de Dios, se olvida fácilmente de sí mismo y aumenta la calidad de su amor a los demás. En cambio, quien desconoce esa dignidad, se ve impelido a cosechar éxitos que le hagan merecedor de la estima ajena. Pero de ese modo nunca alcanza una buena relación consigo mismo y con los demás, porque el yo está envenenado por el amor propio y jamás se satisface del todo». «Quien desconozca el amor de Dios, ante sus propias miserias, tendrá dos opciones: o bien reconocerlas y deprimirse, o bien autoengañarse, eventualmente con ayuda de psicoterapia (hay quienes acuden a un psicoterapeuta para que les convenza de que son personas fabulosas)». «Pero así nunca se obtiene una paz duradera, porque la inteligencia engañada siempre protesta. Es aquí donde el cristianismo ofrece la mejor alternativa», resalta el autor del libro.

viernes 2 de mayo de 2008

Fe y crisis de Fe

Los seres humanos vivimos entre la fe y la crisis de fe.
Si bien en algunos momentos sentimos una fe plena en Dios, en otros momentos dudamos hasta de su existencia.
Sin embargo, esta realidad no debe alarmarnos, no se puede tener fe verdadera sin pasar por la crisis de fe.
Veamos algunos versículos: Rom.10:17. “La fe es por el oír; y el oír por la palabra de Dios.” La fe es por el oír; y el oír por la Palabra de Dios, antes cerraba mi Biblia y pedía fe, ahora abro mi Biblia y comienzo a estudiar y entonces nuestra fe empezara a crecer.
Fe es producida por la incorporación de la Palabra a nuestro espíritu,(¡¡NO A NUESTRA MENTE!!),..CREER la Palabra, CONFESAR la Palabra, y practicarla en nuestro diario vivir!!. Mateo 17:20 “Y Jesús les dijo: Por vuestra incredulidad; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis á este monte: Pásate de aquí allá: y se pasará: y nada os será imposible.” Nuestro Señor mismo lo digo, si tu Fe fuera como del tamaño de una mostaza le dirías a la montaña mueve y se moverá, por la Fe, el señor hara milagros de toda índole, ya sea lo que le estés pidiendo, sabemos que por Fe el lo hará, a pesar de nuestras dudas, a pesar que el enemigo quiera jugar con tu mente, fíate de todo tu corazón en el Señor, pídele que afirme tu Fe y tu confianza en El (Jesús), pues sabemos que el Señor en todas sus bondades el cumplirá todo lo que le estemos pidiendo.
En algún momento de nuestras vidas tenemos crisis de Fe, esto sucede cuando hay problemas, pruebas, angustias, afanes de la vida, enfermedades, etc., ya sean estos familiares, personales, también de las personas que queremos y amamos, pensamos en que no hay solución, que nuestra Fe a mermado, que el Señor no responde a nuestras oraciones, en algún momento hasta pensamos que estamos solos, hasta pensamos otras cosas que se nos viene a la mente en estos momentos de crisis de Fe, así es hermanos míos, no se como te has sentido tu , pero si hemos pasado seguramente por estas etapas, de acuerdo a tus propias experiencias en tu vida cristiana, por que desierto les digo cada uno ha tenido su propia experiencia con el Señor.
Pero en esos momentos de crisis de Fe, aunque pensáramos que estamos solos, el esta cerca de nosotros aunque no lo sintamos o no lo podamos palpar, El esta cerca, y de cierto les digo que el esta en control de todo los que nos acontece, créanlo hermanos míos, y saben por que “Por que Nos Ama sin medida”.
Así es hermanos mantengámonos firmes y adelante, pidamos ayuda a El en todo momento, mas aun en los momento de crisis de Fe o de toda índole, pidámosle ayuda a El, solo a El(JESUS), pues El sabe que como carne somos Débiles e infieles, imperfectos delante de El, solo les digo siguan adelante, siguan luchando no se rindan aunque las cosas no te salgan bien, siguan adelante, solo el nos sacara de la situación en que estemos , pues su misericordia no se apartara de nosotros, su fidelidad será para nosotros hasta el final de nuestros días.
Bueno mis queridos hermanos espero les allá gustado este tema, sírvanle fielmente, pues servirle es cantarle (adorarle), lecturar su palabra, conversar con el (oración) , congregarse, llevar su palabra a otros que no lo han recibido, estar en sus cosas es servirle al señor..
Buenos mis hermanos aquí les dejo unos versículos para que lo lean: Marcos 9:23 “Y Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo es posible.” Es por Fe mis hermanos, el Cree es por Fe. Lucas 1:37 “Porque ninguna cosa es imposible para Dios”.
Todo lo podemos alcanzar con ayuda del señor y es por Fe Lucas 18:27 Y él les dijo: Lo que es imposible para con los hombres, posible es para Dios. Sabemos que a pesar de que la ciencia esta avanzada el hombre es limitado, pero el Señor no tiene limites, y esto lo podemos alcanzar por Fe.
Hebreos 4:12 Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más penetrante que toda espada de dos filos: y que alcanza hasta partir el alma, y aun el espíritu, y las coyunturas y tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.
Hebreos 4:13 Y no hay cosa criada que no sea manifiesta en su presencia; antes todas las cosas están desnudas y abiertas á los ojos de aquel á quien tenemos que dar cuenta. Entonces mis queridos hermanos a lecturar la palabra y pidámosle ayuda para que dispongamos nuestros corazones y así llenarnos de su alimento espiritual que es su palabra, pues ya sabemos que de ahí nace la Fe.

jueves 1 de mayo de 2008

Prosperidad de los que temen a Dios

Nuestro Señor Jesús nos promete muchas cosas, entre ellas la prosperidad según Salmos (112:1-2-3) , nos dice:
“1 BIENAVENTURADO el hombre que teme a Dios, Y en sus mandamientos se deleita en gran manera.
2 Su simiente será poderosa en la tierra: La generación de los rectos será bendita.
3 Hacienda y riquezas hay en su casa; Y su justicia permanece para siempre."
... En el Capitulo uno nos dice que debemos temer a Dios, se han preguntado, ¿que o como es el temor de Dios?, (una pregunta que me gustaría que comenten).
Como sabemos la Biblia nos dice” El temor de Dios es el principio de la Sabiduría".
Bueno en mi opinión el Temor de Dios es seguir sus mandamientos, nos dice que llevemos todos sus mandamientos y la escribamos en la tabla de nuestros corazones, llevar nuestras vidas conforme a la palabra, escritas en la Biblia (AT y NT), también debemos apartarnos del mal, y hagamos el bien; que busquemos la paz, y sigámosla.
Si cumplimos fielmente el Capitulo uno, el Señor nos dará lo que se nos dice en Capitulo 2 y 3 . Hay otros pasajes que corroboran estos versículos de la Biblia, hay mucho por leer y explotar las muchas cosas que nos promete el Señor para cada uno de nosotros.
Aquí tenemos otros versículos:
Estos versículos corrobora el capitulo dos:
“Genesis 22:17 Bendiciendo te bendeciré, y multiplicando multiplicaré tu simiente como las estrellas del cielo, y como la arena que está á la orilla del mar; y tu simiente poseerá las puertas de sus enemigos.
Genesis 22:18 En tu simiente serán benditas todas las gentes de la tierra, por cuanto obedeciste á mi voz.”; el Señor nos dice si obedecemos su voz, su voz es su palabra escrita en la Biblia, tanto en el nuevo testamento como en el antiguo testamento, que la sigamos fielmente.
Estos versículos corrobora el capitulo tres:
“Proverbios 3:16 Largura de días está en su mano derecha; En su izquierda riquezas y honra.”
El Señor no solo nos habla de riqueza material, también nos habla de riqueza espiritual para cada uno de nosotros Por tanto a todas estas promesas el Señor los cumplirá, véanlo por hecho mis queridos hermanos, que el cumplirá todas sus promesa escritas en la Biblia tanto en el antiguo testamento como en el nuevo testamento.
Les doy una gran promesa de la Biblia, no olviden esta grandísima promesa, que el nos dio para todos nosotros, el Señor nos dio esta promesa:
“Mateo 6:33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.”
Recuérdenlo hermanos míos que el (JESUS) lo hará , y saben por que, por esto,” Por amor a su nombre, por la multitud de sus misericordias, por su fidelidad ( ser fiel Dios, fiel amigo y fiel a su palabra),”.
Bueno mis queridos hermanos espero les allá gustado estos versículos que deseaba compartir con ustedes, me despido y que el Señor Bendiga muestras vidas.

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